Pregunten, convoquen un Referéndum.

Por: Santiago Marraco, miembro de la Comisión Promotora de la Campaña “Exigimos un Referéndum” en Aragón y Ex Presidente del Gobierno de Aragón.

 

 

 

 

Cinco millones setecientos mil parados son una tragedia tan dolorosa como intolerable. Más allá de la frialdad de la cifra, se trata de casi seis millones de personas, con nombre y apellido, con vida propia, vecinos nuestros, víctimas de una crisis de la que, no siendo culpables, les toca sin embargo pagar las peores consecuencias. Estamos recuperando palabras del diccionario que creíamos olvidadas: hambre, miseria, pobreza vergonzante, para describir la situación de, cada vez, más personas de nuestro entorno. Ciudadanos que en muchos casos ni se atreven a decir, por vergüenza, que no comen todos los días, mientras ven como se recortan aquellas políticas sociales que hubieran podido paliar las situaciones más desesperadas.

Es hora de recordar al Gobierno del PP aquel mensaje, machacón, del Presidente Rajoy durante la campaña electoral: “Aquí, lo que hay que hacer, es crear empleo” y preguntarle ¿Cuándo, cómo, cuanto?.  Porque los ciudadanos tenemos derecho a saber que se hizo de aquel compromiso electoral; si realmente sabía como salir de la crisis o sólo fue una forma más de ganar votos. Tenemos derecho a saber por qué se dijo una cosa y se esta haciendo todo lo contrario. No se trata con ello de sembrar dudas sobre la legitimidad del Gobierno: el PP ganó las elecciones de forma democrática, con mayoría absoluta y el Gobierno salido de las urnas está obligado a gobernar con todas las consecuencias.

Muchos pensamos que en una democracia, tener mayoría absoluta no otorga poder absoluto, no justifica aplicar el rodillo parlamentario en todas las decisiones, sobre todo cuando se ha ofrecido al electorado una cosa y se le impone la contraria sin más argumento que “las cosas están mal”. Porque, para los más desfavorecidos, las cosas están peor que mal, y parece que van a ir aún muchísimo peor. Si se exigen sacrificios a una parte de los ciudadanos -que no a todos-; si las circunstancias han cambiado tanto en once meses que nada de lo que se prometió tiene validez ahora, creemos que se deben dar más explicaciones y preguntar si se está de acuerdo con los nuevos esfuerzos exigidos.

Muchos pensamos que es hora de retomar la política del diálogo y el consenso: que es la ocasión de reeditar unos nuevos “Pactos de la Moncloa” con todo el espectro político y las organizaciones sociales. Cuando las circunstancias son excepcionales no se debe gobernar dando la espalda a la sociedad. Si el Gobierno no sabe, no quiere o no puede llegar a acuerdos con la oposición sobre las posibles medidas para la salida de la crisis, al menos que pregunte a los ciudadanos si están de acuerdo con los sacrificios que se les van a exigir.

No vale escudarse en el resultado electoral para improvisar ni para hacer lo contrario de lo que se dijo. Las mayorías absolutas no conceden ni la sabiduría ni la razón absolutas. Quienes se apoyan en ellas pueden creerse infalibles, que están en posesión de la verdad, y pensar que se bastan solos para arreglarlo todo sin necesidad de contar con la ciudadanía que gobiernan. La falta de diálogo, el gobierno de espaldas al pueblo, el desprecio del consenso, ponen en peligro la calidad de la democracia. La calle está hablando alto y claro. No cabe suponer que la “mayoría silenciosa”, la que se queda en casa y no manifiesta su descontento, es porque está plenamente de acuerdo con el Gobierno. Cuidado con los triunfalismos, es cierto que el PP ha ganado en Galicia, pero ha perdido 135.000 votos, el 17%. Por otra parte las encuestas indican una fuerte pérdida de confianza y credibilidad en el Presidente Rajoy, cuando ambas son más necesarias que nunca. Si no sabe, no quiere o no puede entusiasmar a la ciudadanía, al menos pregunte si aceptan los sacrificios que les está imponiendo. Cuando nos pide que arrimemos el hombro, pregunte si somos capaces de soportar más dolor y que fuerzas nos quedan para seguir adelante.

Estamos en una Unión Europea imperfecta, a medio construir. Los equivalentes alemanes del PP, la coalición CDU-CSU-FDP de la Presidenta Merkel, está imponiendo su política a los demás europeos del Sur sin que se haya presentado en nuestras circunscripciones, y sin contar con la opinión de nuestros representantes en el Parlamento Europeo, por que no la necesita. Si el Gobierno no sabe, no quiere o no puede hacer frente a semejante irregularidad, cuando nos están exigiendo más recortes, más sacrificios, al menos pregúntenos si estamos de acuerdo con esa política.

La salida de la crisis exige el esfuerzo de todos, para lo cual es necesario que el Gobierno recupere la credibilidad y la confianza. Si el Gobierno no sabe, no quiere o no puede negociar con la oposición y los agentes sociales un gran acuerdo por el progreso de la Nación, si no sabe, no quiere o no puede convencernos de que no hay otros caminos, al menos que pregunte hasta que punto vamos a ser capaces de seguirlos sin que la sociedad de libertad y democracia, que construimos desde el consenso y el compromiso colectivo hace treinta y cuatro años, salte por los aires, dividida y nuevamente enfrentada.

Pregunten, convoquen un Referéndum.

Santiago Marraco, miembro de la Comisión Promotora de la Campaña “Exigimos un Referéndum” en Aragón y Ex Presidente del Gobierno de Aragón.

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