La Comisión Permanente de la Cumbre Social Aragonesa, reunida el 14 de febrero en Zaragoza, ha decidido hacer un llamamiento a la ciudadanía aragonesa para que participe en las movilizaciones que se convocarán en las próximas semanas, entre las que caben destacar las que apoyan la paralización de los desahucios, la dación en pago retroactiva y el alquiler social (16 de febrero), contra la privatización de la sanidad pública (17 de febrero), contra el desmantelamiento de la educación pública (20 de febrero) y por la Democracia, la Libertad y los Derechos Sociales (23 de febrero).

Los datos del paro expresan sin paliativos el fracaso de las políticas de austeridad y de brutales recortes que se vienen aplicando por los sucesivos gobiernos desde mayo de 2010. Las dos últimas dos reformas laborales y las políticas de devaluación interna aplicadas están provocando el empobrecimiento generalizado de la mayoría de la sociedad y el deterioro del consumo y de la actividad económica. De forma paralela, el rescate del sector financiero, que paga la ciudadanía con sus impuestos, está suponiendo una reestructuración del sector a costa de miles de puestos de trabajo, lo que puede generar la exclusión financiera y la persistencia del bloqueo del crédito, sin el cual tampoco puede animarse la actividad económica.

El desmantelamiento de los servicios públicos básicos -sanidad, servicios sociales y educación- y la falta de apoyo a la cultura está afectando directamente a la calidad de vida y la cohesión social y condicionando seriamente nuestro futuro.

Por otro lado, los casos de corrupción política y económica que se han ido generando y que ahora, presuntamente, alcanzan a la cúpula del partido que ganó las elecciones generales y al mismo Gobierno Rajoy, no hacen otra cosa que socavar, aún más, la confianza en las instituciones políticas de amplios sectores de la sociedad. Todo ello unido al escándalo público de los sueldos y pensiones multimillonarias que se han llevado altos ejecutivos de empresas, cajas y bancos, muchos de ellos responsables de la situación por la que atravesamos, mientras se bajan los salarios, las pensiones y muchas familias no llegan a fin de mes y son desahuciadas de sus viviendas, puede acabar amenazando seriamente la convivencia democrática.

Por eso, urge un cambio de rumbo de la política socioeconómica capaz de hacer compatible el equilibrio de las cuentas públicas con el impulso del desarrollo económico, la creación de empleo y la cobertura social. Para exigir el cambio de esta política y responder a los recortes, a la corrupción y los desahucios, la Cumbre Social Aragonesa llama a todos los aragoneses y aragonesas a ejercer activamente su ciudadanía y a participar activamente en las movilizaciones que tendrán lugar en las próximas semanas.

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